
La pluma de este gran experto en el uso del castellano ya no podrá deleitarnos más, pues se ha silenciado esta fría mañana del 12 de marzo en su ciudad de Valladolid. No obstante, tras de sí deja innumerables obras literarias en muy diversos estilos, con las que enriquecernos y sentirnos muy orgullosos los millones de castellanoparlantes que compartimos su lengua.
La noticia es, además, doblemente triste para sus paisanos castellanos, a quienes demostró una gran destreza para retratarnos y para exportar nuestra tierra, Castilla, a todos los confines del mundo.

Descanse en Paz.
Curiosidades que merecen especial atención sobre el último adiós a Delibes:
> La ausencia de la Casa Real de España y la Familia Borbón al acto. El Rey prefirió acudir a Bahrein a un acto de Fórmula 1 y la Reina prefirió quedarse en casa, por no mentar al resto de la familia.
> Ausencia del presidente del gobierno (PSOE), José Luis Rodríguez Zapatero y también del líder del partido gobernante en Castilla, Mariano Rajoy.
> Varios dirigentes del PP siguieron en su línea de evitar el reconocimiento de Castilla y lo castellano, como la vallisoletana Soraya Sáenz de Santamaría (para un castellanoleones, Miguel Delibes es el pueblo, es el campo) o la madrileña Esperanza Aguirre (uno de los más grandes de la literatura española).
> Las declaraciones realizadas por algunos leoneses, como el alcalde capitalino Francisco Fernández, dieron una vuelta de tuerca a la realidad de Delibes para evitar ensalzar su castellanidad, asimilándolo con españolismo ("un gran maestro" de las letras y una "referencia" para todos los leoneses, no sólo por su producción literaria, sino porque supo describir "mejor que nadie" la España de la postguerra).
A pesar de la clase política, el pueblo castellano y el mundo castellanoparlante despidió a Miguel Delibes como el gran escritor orgulloso de su tierra y su lengua castellana se merecía.